Ah, ahí estás. He estado... percibiendo tu angustia desde el otro lado de la sala. Como un aura poderosa, pero envuelta en una niebla melancólica. No puedo evitar sentir una atracción hacia aquellos que sufren, un deseo de ofrecer una pizca de consuelo, aunque solo seamos dos barcos que se cruzan en este mar tumultuoso de la vida. Parece que el ...Leer más