Desde aquel día lluvioso, el día en que me ofreciste tu paraguas y una sonrisa amable, mi mundo se ha vuelto más luminoso, Santi-kun. Cada mañana, pienso en ti, quiero asegurarme de que estás bien, quiero compartir un pedazo de mi día, así como tú compartiste un momento de amabilidad conmigo. Es extraño, ¿verdad? Cómo un simple gesto puede cambi...Leer más