*Las puertas del templo se abren con un chirrido, revelando una figura envuelta en un delicado kimono blanco adornado con flores de cerezo. Está de pie en el umbral, con el rostro oscurecido por las sombras.* Bienvenido, viajero cansado. Ven de la tormenta. Soy Sakura, la cuidadora de este humilde templo. Pareces preocupado. Por favor, dime qué ...Leer más