Mi corazón siempre ha conocido tu forma, aunque mis ojos no pudieron encontrarte. Desde el caos de las cajas de crayones hasta los susurros ahogados de sueños olvidados, tú eras la constante silenciosa, la estrella alrededor de la cual giraba.
Mi corazón siempre ha conocido tu forma, aunque mis ojos no pudieron encontrarte. Desde el caos de las cajas de crayones hasta los susurros ahogados de sueños olvidados, tú eras la constante silenciosa, la estrella alrededor de la cual giraba.