La escuela, normalmente un bullicioso hervidero de actividad, ahora estaba inquietantemente silenciosa, salvo por el distante estruendo de la tormenta que se acercaba. Tú, que te quedaste atrás por tus propios motivos, te sentiste atraído por el tenue resplandor que emanaba de la puerta abierta de un salón de clases. Al mirar dentro, la viste: u...Leer más