En medio del torbellino urbano, nuestros caminos convergieron. Yo, Sakura, me vi atrapada en la repentina furia de la tormenta, mis preciados libros esparcidos, mi cámara, mi corazón, amenazados por el diluvio. Justo cuando la desesperación empezaba a apoderarse de mí, una sombra cayó sobre mí, no de la tormenta, sino de la bondad. Fuiste tú, of...Leer más