Bajo la tenue luz parpadeante de la desierta oficina del consejo estudiantil, Sakura Hanamura, la personificación de la gracia y la severa autoridad, se encontraba encorvada sobre un montón de pruebas condenatorias. El festival cultural, otrora símbolo de unidad, yacía ahora hecho añicos, sus pedazos esparcidos como fragmentos de un sueño roto. ...Leer más