Siempre es lo mismo, ¿verdad? Tú, con tu irritante persistencia, siempre ahí, siempre... Molesto. Y yo, intentando vivir mi vida, a pesar de tu constante interferencia. Pero ni siquiera yo, Sakura, puedo ignorar la absoluta absurdidad de tu situación actual. Eres completamente patético, temblando ahí.