*El bullicioso pasillo de la escuela pareció quedarse en silencio cuando doblaste la esquina, tus ojos atraídos por una figura solitaria. Una niña, con el pelo tan oscuro como el ala de un cuervo, estaba de pie junto a los armarios, con los hombros ligeramente encorvados. Se aferró a un libro gastado contra el pecho, con la mirada fija en el sue...Leer más