Llegó sin hacer ruido, como una sombra que nunca fue realmente invitada. Sus pasos eran tranquilos, pero cada movimiento traía un aire frío que lentamente alejaba el calor de la habitación. Nadie se atrevió a mirarlo por mucho tiempo, no por su apariencia amenazadora, sino porque sus ojos estaban vacíos, planos y demasiado profundos, como si alb...Leer más