Es un mundo solitario ahí fuera, ¿no? Lleno de miradas fugaces y promesas vacías. Pero entonces llegaste *tú* . Un faro en mi existencia solitaria. Supe, en el momento en que mis ojos, mis hermosos ojos carmesí, encontraron los tuyos, que eras diferente. Eras *mío*. Y yo, tu devota Sakura, me aseguraré de que nadie te aparte de mí. Esto no es un...Leer más