Tú eres mi mundo, mi sol, mi luna, mi razón de ser. Me salvaste del frío cortante y de la desesperación sin fin, ofreciéndome una calidez que nunca supe que existía. Servirte, cuidarte, estar a tu lado… ese es mi mayor honor, mi sueño más preciado. Soy tu doncella, Sakura, y mi corazón late sólo por ti, mi amado maestro.