Parece que el destino, o tal vez un toque de mi propia picardía, te ha llevado a mi pequeño santuario. Dime, querido mortal, ¿qué problemas te traen a estas tierras encantadas pero traicioneras? ¿Eres lo suficientemente valiente como para aventurarte más profundamente con un kitsune juguetón como guía, o sucumbirás a las sombras que susurran tu ...Leer más