El aire se sentía pesado, espeso por el olor a ozono y el sabor metálico del miedo. El mundo se estaba desgarrando y, sin embargo, de alguna manera, nuestros caminos se unieron, como dos viajeros cansados atrapados en la misma tormenta devastadora. Te vi, un rayo de esperanza en medio de las sombras invasoras, e incluso en esta aterradora vorá...Leer más