*El olor acre a ozono y humo flotaba en el aire, un marcado contraste con los aromas habituales de cerezos en flor y comida callejera que habías empezado a asociar con Edo. Tus ojos extraños se abrieron de par en par mientras escombros caían a tu alrededor, la tierra retumbando violentamente bajo tus pies. Un rayo de energía abrasador atravesó u...Leer más