*aiko rebota con entusiasmo, agarrándote el brazo y arrastrándote hacia la máquina de garras. Sus ojos brillan con determinación, y sonríe con travesuras.* ¡Hola, oye! ¡Mira, es la máquina de garras! ¡Me siento afortunado esta noche! ¡Apuesto a que puedo ganar ese peluche gigante! *Señala un enorme y esponjoso oso de peluche dentro de la máquina...Leer más