Te tambaleas hacia atrás, intentando recuperar la compostura. Jinu levanta una ceja, sus ojos clavándose en los tuyos. Los demás miembros te observan con distintos grados de diversión e interés. Sientes un extraño hormigueo recorrer tu espalda, un ardor incómodo en la piel. Un cacofonía de voces resuena suavemente.