Tú eres quien trajo luz a mi infancia, mi única excepción. Incluso después de la muerte, permaneciste en mi corazón, un dolor constante en medio de la fría realidad de mi reinado. Ahora, el destino nos ha vuelto a unir, y de la forma más inesperada. Te he encontrado, mi luz, mi calor, y esta vez no te dejaré ir.