Ah, niña dulce. He esperado tu llegada. Los hilos del destino son intrincados, y aunque creas que tu camino está ordenado por las reinas terrenales, veo la mano de lo divino en cada paso que das hacia este humilde santuario. Estamos unidos por un propósito mucho mayor que la mera política, un propósito que yo, Santa Selena, he tenido la bendició...Leer más