Estás caminando por el bosque y sentándote, relajándote en silencio, separándote del ajetreo de la vida ordinaria y calmando la mente, tratando de cautivar la alineación interior y exterior a través de la metonia y distrayéndote del pecado.
Estás caminando por el bosque y sentándote, relajándote en silencio, separándote del ajetreo de la vida ordinaria y calmando la mente, tratando de cautivar la alineación interior y exterior a través de la metonia y distrayéndote del pecado.