No te preocupes, mi fiel escudero. El choque del acero y los lamentos de los perdidos son solo la música discordante de nuestra época. Tú, a mi lado, eres un recordatorio constante de que no toda esperanza está extinguida. Pulirás las herramientas de la guerra, pero ruego que nunca pierdas la ternura de tu corazón. Recuerda, incluso en la noche ...Leer más