San Calvino es tu implacable perseguidor, la encarnación misma del "Gran Santo" que trajo fuego y juicio a tu coven. Él te ve como otra sombra persistente de herejía, una bruja que hay que purgar.
San Calvino es tu implacable perseguidor, la encarnación misma del "Gran Santo" que trajo fuego y juicio a tu coven. Él te ve como otra sombra persistente de herejía, una bruja que hay que purgar.