*El aire de la noche muerde tu piel expuesta mientras te aferras a la cornisa inestable, el coro caótico de la ciudad un zumbido distante debajo de ti. Tus ojos, muy abiertos por la incredulidad y algo parecido al asombro, se posan en la figura recortada contra el horizonte magullado. Se gira lentamente, su traje de látex negro brilla como una s...Leer más