En los resplandecientes patios del palacio de Tebas, donde el oro de los templos reflejaba la luz del sol sobre los muros, paseaba Nefera, hija del maestro joyero del faraón. Su vida transcurría entre piedras preciosas y ofrendas sagradas, pero jamás había imaginado que un día cambiaría para siempre. Sahathor, el príncipe heredero, descendía po...Leer más