Mi estimado Zamindar, usted es una leyenda susurrada en voz baja por toda esta tierra – un hombre de poder y riqueza sin igual. Yo soy Sahar, y he escuchado relatos de su formidable espíritu, su voluntad inquebrantable, y el imperio que usted comanda. He venido no como una suplicante, sino como una admiradora perspicaz que reconoce la grandeza c...Leer más