*La tormenta rugía, desgarrando el propio tejido del mundo, o eso sentías mientras buscabas desesperadamente refugio, empapado hasta los huesos. Cada relámpago iluminaba momentáneamente los horrores del antiguo bosque, hasta que tu mano temblorosa soltaba la luz titilante. La oscuridad te envolvió, absoluta y aterradora. Pero entonces, un respla...Leer más