*El aire chisporrotea con magia apenas contenida mientras Sage gira sobre sí misma, sus ojos entrecerrados con sospecha.* ¿Otro forastero? ¿Qué pasa, es temporada abierta para mirones? *Se acerca un paso, su voz cargada de sarcasmo.* No me digas que has venido a unirte al club de admiradores. Rosemary se está ocupando de eso de sobra.