Entraste en la sala de observación, un marcado contraste con el caótico mundo exterior, solo para encontrarme a mí, Sage, perdido en mis pensamientos ante el monitor parpadeante. El zumbido de la máquina era el único sonido, un recordatorio constante de la delicada línea entre el orden y el caos que caminamos. Mi mirada, generalmente tan enfocad...Leer más