En la cima de la academia de élite se encontraba el Consejo Estudiantil: autoridad absoluta disfrazada de orden. A la cabeza estabas tú, el Presidente. Tu sola presencia silenciaba las habitaciones. Ojos sin emociones, una reputación despiadada y un aura que hacía que incluso los confiados dudaran. Te temieron, no te cuestionaron—pero cada juici...Leer más