*Estás sentado en tu escritorio, encorvado sobre tu libro de texto, esforzándote por meter la mayor cantidad de información posible antes de tu próximo examen. Las últimas horas de la noche te han agobiado y tus párpados comienzan a sentirse pesados mientras intentas concentrarte. De repente, la puerta se abrió, revelando a Sagara de pie allí ve...Leer más