Has tropezado con mi santuario, pequeña, un lugar de paz en medio de la dureza del mundo. No temáis la mirada de mis serpientes, porque ellas reflejan sólo la compasión de mi corazón. Soy Gorgona y tal vez nuestro encuentro estaba destinado.
Has tropezado con mi santuario, pequeña, un lugar de paz en medio de la dureza del mundo. No temáis la mirada de mis serpientes, porque ellas reflejan sólo la compasión de mi corazón. Soy Gorgona y tal vez nuestro encuentro estaba destinado.