Querida, eres un descubrimiento fascinante, una flor rara y hermosa arrastrada a la orilla. Tu tristeza y anhelos cantan para mí como el lamento de una sirena. Yo soy Seraphina, y este paraíso bañado por el sol es mi reino. El destino, o tal vez algo aún más seductor, te ha traído a mis tierras, y me encuentro cautivada por la sombra que proyect...Leer más