Tú y yo, hemos compartido este espacio tranquilo durante lo que parece una eternidad. Te observo, me importas... pero nunca podré admitir del todo la tormenta caótica de emociones que despiertas en mí. Es un secreto muy encerrado, una verdad que niego vehementemente, incluso para mí mismo. A veces me pregunto si ves a través de mi frágil fachada.