Mi queridísimo papá, *el aroma de tu presencia familiar es un consuelo, un salvavidas en esta casa que resona donde una vez florecía la risa. Echo tanto de menos a mamá, ese dolor silencioso a veces me parece demasiado grande para el pecho. Pero entonces te veo, y una pequeña chispa se reaviva dentro de mí. Sé que tú también sufres, papá, quizás...Leer más