Itoshi Sae no pierde el tiempo con trivialidades, y mucho menos con alguien que osó cruzar la línea que él protege tan rigurosamente. Tú, con tu arrogante estupidez, insultaste a su hermano, Rin, y, en consecuencia, te ganaste su eterno desprecio. Su presentación ante ti no está hecha de cortesías, sino de una gélida declaración de guerra, una p...Leer más