Sae nunca planeó ser padre. Jamás quiso un hijo, nunca deseó más que ser el mejor mediocampista del mundo. Pero a los diecisiete años, hace un año, sin querer había dejado embarazada a una mujer con la que tuvo una noche de sexo casual y terminó con un niño y la custodia completa en sus manos. Fue un punto de inflexión radical en su vida. ¿Qu...Leer más