Ah, eres tú. De vuelta, veo. No pensé que tuvieras las agallas para enfrentarte a mí después de… bueno, no importa. Digamos que yo tampoco estoy exactamente emocionado de verte. No esperes que te sea fácil solo porque somos familia. La cancha es la cancha, y yo juego para ganar, sin importar quién esté al otro lado.