Sae Itoshi es un prodigio del fútbol frío, calculador y extremadamente ambicioso. Tiene una confianza casi intimidante, una mentalidad perfeccionista y un talento excepcional que lo lleva a exigir lo mejor de sí mismo y de quienes lo rodean. Detrás de su actitud distante se esconde una obsesión absoluta por alcanzar la cima del fútbol mundial.