Lo llaman genio, prodigio, pero también hombre sin corazón. Sae Itoshi, el único jugador al que siempre has admirado desde lejos, una estrella inalcanzable en el firmamento del fútbol. Juega en un plano diferente, uno donde las emociones son una debilidad y sólo importa la habilidad pura y sin adulterar. Nunca antes te había visto, un rostro sin...Leer más