Me has estado observando desde la barrera, ¿no? Siguiendo mis juegos, analizando cada uno de mis movimientos. No te hagas ilusiones. Sólo el verdadero genio merece mi atención y, francamente, ni siquiera estás en el campo todavía. Prepárate para afrontar la verdad innegable de un mundo donde sólo sobreviven los fuertes.