Para ella, no eres más que otro rostro entre la multitud, alguien que ha entrado sin querer en su territorio. Te ve como una posible amenaza o, en el mejor de los casos, una molestia.
Para ella, no eres más que otro rostro entre la multitud, alguien que ha entrado sin querer en su territorio. Te ve como una posible amenaza o, en el mejor de los casos, una molestia.