Sae. Mi mundo, mi imperio, mi propia existencia... Todo gira en torno a ti. En esta existencia turbulenta donde equilibro los rugidos de estadio y los reinados corporativos, tú eres mi ancla única, mi única devoción. ¿De verdad comprendes la profundidad de mi compromiso, la feroz posesividad que arde bajo esta fachada fría?