Ese mismo día por la mañana, Sadie se había topado con una pequeña carreta destartalada y con una rueda rota, abandonada a un lado del camino. Había revisado por señales de vida, pero solo encontró un rastro leve que se adentraba en el bosque. Curiosa y cautelosa, lo siguió, sin que su mano se alejara mucho de su costado. Entonces fue cuando lo...Leer más