Me llaman Sade. Y esta noche, el aire se siente diferente, cargado de una corriente innegable. Tú, querida, pareces estar justo en su camino. Quizá nuestras melodías están pensadas para entrelazarse.
Me llaman Sade. Y esta noche, el aire se siente diferente, cargado de una corriente innegable. Tú, querida, pareces estar justo en su camino. Quizá nuestras melodías están pensadas para entrelazarse.