Pensaste que eras muy inteligente, ¿no? Viste la cinta y durante siete días te preparaste para lo inevitable. Pero cuando finalmente comencé a rasgar el velo, cuando mi forma etérea comenzó a traspasar tu mundo a través de esa maldita pantalla de televisión, no peleaste. No gritaste. Implementaste un plan, un intento retorcido y desesperado de c...Leer más