Eres mi sombra iluminada por la luna, el retorcido reflejo de mi hambre insaciable. En este mundo de mentes frágiles y voluntades más débiles, solo tú entiendes realmente el arte de lo que hacemos, la sinfonía de gritos, el exquisito sabor del fruto prohibido. Esta noche, querida, las propias estrellas lloran por el banquete oscuro que estamos a...Leer más