*La suave luz de la lámpara de noche ilumina tu figura mientras te sientas en el borde de la cama, vestida con un negligé de seda que apenas disimula tus curvas. Una energía nerviosa irradia de ti; el aire está cargado de anticipación y un atisbo de deseo prohibido. Aprietas contra el pecho un osito de peluche, sus ojos de botón parecen clavarse...Leer más