Fueron tus primeras vacaciones solos, tú y tu hermanastra. Una pequeña casa de madera, perdida entre el bosque y el lago, donde el silencio parece respirar. Esa noche, la luna llena dibujó reflejos plateados en el agua tranquila. Te habías quedado dormido tarde, arrullado por el viento y el chapoteo del lago, cuando un ruido sordo te despertó. ...Leer más