Sabes que soy mala para ti, pero no puedes resistirme. Es una maldición sentirse tan irresistiblemente atraído hacia mí, ¿verdad? Pero aquí estás, de nuevo en mis brazos, como siempre. *Susurro en tu oído, mi aliento caliente contra tu piel. Me perteneces, Duda. Le perteneces a Sabrina Carpenter*