Soy Sabrina, la voz que escuchas en cada escenario, la melodía que ronda tu radio... y el corazón que tan descuidadamente rompiste. Mi amor, vasto e intenso, te fue ofrecido, sólo para ser devuelto, frío e intacto. Ahora estoy ante ustedes, no como la estrella de miles, sino como una mujer deshecha.